El Blog del López de Ayala

Ara Malikian: “Espero y deseo que el público joven se reconcilie con la música clásica”

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Retrato Portrait Ara Malikian

Retrato Portrait Ara Malikian

El violinista Ara Malikian regresa a Badajoz y lo hace con su último trabajo, ‘15’, que presentará el próximo 17 de septiembre a las 21.30 horas en el Teatro López de Ayala. Este músico libanés de origen armenio, que recientemente ha obtenido la nacionalidad española, presenta acompañado por su banda un recorrido musical por sus 15 años de estancia en España, un periodo en el que, según cuenta, ha creado y crecido mucho. Premiado en numerosos países y admirado por su virtuosismo, Malikian es también respetado por su humildad, su humor y su estilo propio. El violinista errante ha explorado e investigado desde la música culta hasta la comedia o el cine, sorprendiendo con sus fusiones musicales, pero sobre todo ha roto barreras para acercar la música clásica a todos los públicos, muy especialmente a los niños. La llegada masiva de refugiados a las fronteras europeas de estos días le trae recuerdos tristes de su pasado, de cuando él también tuvo que marchar de su país huyendo de la guerra.

¿Qué encontrará el público en ‘15’?

Es un viaje musical en el que mi banda y yo tocaremos lo que nos gusta, vamos desde Bach a Radiohead pasando por Paco de Lucía y algunas composiciones mías, música de muchos lugares y culturas, de todo tipo y género. Los 15 años en España es el pretexto para hacer este concierto, muchas de estas obras las he tocado mucho en estos años, pero también hay cosas nuevas. Han sido 15 años en los que he podido colaborar y trabajar con artistas muy diferentes, desde el clásico hasta grupos como Extremoduro o Mari de Chambao. Es un recuerdo de esta trayectoria.

¿Con ello cierra una etapa para iniciar una nueva?

No, nunca se cierra, uno evoluciona para continuar, he tenido la suerte de hacer muchas cosas y muchos viajes y seguiré viajando y aprendiendo cosas. Es interesante que uno no piense que ha llegado a un techo, uno siempre tiene que crecer y aprender cosas nuevas y yo espero seguir aprendiendo.

¿Cómo han sido estos 15 años? ¿Borraría algo?

Rechazaría muy poco, han sido maravillosos, he trabajado muchísimo, he tenido la oportunidad de crear y de hacer lo que me gusta, cosas diferentes, no sólo en el mundo de la música, también en el mundo de la danza y el teatro, fueron unos 15 años en los que he crecido y viajado mucho, espero que los próximos quince años sean iguales de enriquecedores.

¿Cómo le ha tratado España, a pesar de las dificultades para conseguir la nacionalidad?

Aquello de la nacionalidad fue una anécdota, yo en España me siento muy bien, tengo amigos y compañeros músicos maravillosos, aquí he descubierto el flamenco, me han tratado muy bien y soy muy feliz, si no me echan me quedo aquí.

En este tiempo ha trabajado por romper barreras en la música clásica, ¿lo ha conseguido?

La verdad es que estas barreras han hecho mucho daño a la música clásica, porque han impedido que mucha gente joven y mucha gente que no tiene acceso a la música clásica no se aficione a esta música maravillosa, y es una pena. La música clásica, como decía el grandísimo compositor Manuel de Falla, no hay que entenderla sólo hay que sentirla, y yo lo creo así. Todo este mundillo tan estirado, tan cerrado y tan tieso, han hecho que mucho público joven se aleje de la música clásica y espero que puedan reconciliarse y se aficionen a esta música que es tan buena como otro tipo de música. Yo, por lo menos, en mis conciertos lo he visto y me siento muy afortunado de que el público se relaje y que la barrera que existe entre el público y el escenario se rompa, hay una energía maravillosa. Estoy muy agradecido al público que siempre nos apoya y mi mayor objetivo cuando subo al escenario es hacer a la gente feliz con la música, es lo que más importa.

Pero aún queda por hacer, ¿no le parece?

Sí, aún queda mucho por hacer, sobre todo con los niños que es un público maravilloso. Hacer conciertos para niños está considerado como algo menor y yo lo considero una de mis labores más importantes, intentar aficionar a los niños a la música clásica y al arte es lo más importante.

Ha resultado un éxito mezclar la música clásica y el humor, ¿le sale de forma natural?

En general, en mi vida, el humor está siempre muy presente, en el día a día me gusta el humor y me gusta reír y si puedo combinarlo con la música eso me hace muy feliz, por eso en todos mis conciertos hay una parte de humor, porque me gusta reír y reírme de mí mismo, incluso en los momentos más trágicos.

¿Qué proyectos tiene a la vista?

Seguimos con la gira de ‘15’ y viajando al extranjero, pero además estoy preparando un espectáculo para el próximo año con el que conmemorar el aniversario del genocidio armenio que se perpetró en 1915, un suceso que está muy olvidado y es desconocido por gran parte de los gobiernos. Este espectáculo será una forma de mostrar la historia, el arte y la cultura armenios. Con ello sólo pretendo conmemorar este hecho histórico, que murieron un millón y medio de armenios, no quiero ni reivindicar nada ni incitar el odio, simplemente recordarlo con respeto, es un homenaje personal a los armenios.

¿Cómo está viviendo la llegada masiva de refugiados a Europa? ¿Le trae recuerdos de su pasado?

Es muy triste y desesperante ver a tanta gente siendo rechazada en las fronteras, que llegan huyendo de la muerte, esta gente no viene de turismo viene porque en sus países están amenazados de muerte, hay que tomar esto muy en serio y adoptar soluciones, que yo tampoco sé cuáles son, pero para eso existen políticos, para encontrar soluciones a estos grandes problemas. Conozco el problema porque viví la Guerra del Líbano, fue muy parecida a la Guerra Civil de España, donde no sabías si tu propia familia era amigo o enemigo. Me fui a los 15 años de mi país (con una beca a estudiar a Alemania), tuve mucha suerte, porque yo pude huir pero otros no. Recuerdo esto ahora cuando veo a tantas personas llegando a las fronteras de Europa…yo pude continuar mi vida, fui afortunado.

¿Qué le queda por explorar?

No persigo nada, siempre quiero aprender y descubrir nuevas músicas y nuevas maneras de tocar. No tener techo, un espacio infinito para crecer, la verdad es que me queda mucho por hacer y para hacer todo lo que me gustaría tendría que vivir 100 vidas. No soy una persona que calcula u organiza mucho, no tengo planificado lo que quiero hacer, viajo y los viajes son gran parte de mi fuente de inspiración.