El Blog del López de Ayala

Carles Alfaro: “Atchúusss!!! demuestra que es compatible lo lúdico con lo lúcido”

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Carles Alfaro recupera el universo menos explorado y conocido, pero el más divertido, de Antón Chéjov, en la obra Atchúusss!!, una comedia que ha reunido a un elenco de conocidos actores como Fernando Tejero, Adriana Ozores, Enric Benavent y los hermanos Malena y Ernesto Alterio, que estarán en el 38 Festival de Teatro de Badajoz el viernes 23 de octubre a las 21.00 horas. Atchúusss!!! reúne cinco historias que escribió Chéjov cuando era Chejonte, el pseudónimo que utilizó el escritor antes de 1884 cuando todavía estudiaba Medicina y se ganaba unos cuartos escribiendo artículos cómicos y sainetes vodevilescos en periódicos y revistas, que luego eliminó de sus ‘Obras completas’ al considerarlas “obras de segunda”.

Carles Alfaro, director experimentado galardonado con numerosos premios, entre ellos cuatro Max, que ha dirigido para teatros como La Abadía, el Centro Dramático Nacional, la Compañía Nacional de Teatro Clásico o el Teatre Nacional de Catalunya, nos habla de Atchúusss!!, una producción de Pentación Espectáculos.

 

¿Cuál es el resultado de su incursión en el universo de Chéjov?

-El resultado es una obra de humor inteligente, un puente entre el vodevil de finales del XIX y la comedia de hoy, incluso la revista. He intentado demostrar que no es incompatible lo lúdico y lo lúcido, y creo que lo he conseguido. Estoy muy contento con el resultado, porque parece que ha gustado enormemente, la gente sale encantada, es algo divertido a la par que conmovedor.

 

¿Cómo ha conseguido ensamblar todas las historias?

-Seleccionamos cinco historias que adaptamos, ‘La institutriz’, ‘La seducida’, ‘Petición de mano’, ‘Criatura indefensa’ y ‘El Oso’, pero hay una sexta que es la que hilvana toda la obra y hace de hilo conductor. Es una adaptación del relato ‘Canto del Cisne’, en la que un viejo actor convertido en acomodador de un teatro se despierta después de una borrachera y se encuentra encerrado, a oscuras y sin público, y surgen los espíritus que le van transportando a distintos momentos de su vida. Es un momento onírico, como un preámbulo a la muerte, que le conduce a un recorrido muy poético. Ésta es la única pieza de todas las elegidas que se puede decir que es ya de Chejóv, no de Chejonte. Fue a partir de enfermar de tuberculosis cuando Chejóv se torna más serio y empieza a escribir sus grandes obras, se ve en la necesidad de hablar de cosas más en profundidad.

 

¿Por qué ese título?

-Nos gustó mucho un relato muy bonito que se llama ‘El estornudo’, que finalmente se tuvo que rechazar, pero nos gustó lo que transpiraba la historia que contaba, que venía a decir que que un estornudo o una pedorreta, algo absolutamente anecdótico e inevitable, según en qué lugar y en qué momento pueden acarrear una gran tragedia, nuestras vidas penden de ese tipo de hilos azarosos. Eso pasaba en todas las historias, que hay algo cotidiano y nimio que se convierte en algo determinante. Y por otro lado por la condición de médico de Chéjov. Queríamos buscar algo que no diera demasiadas pistas y al mismo tiempo que no tuviera de clave eclíptica, y al final se quedó ese título, no sé si muy afortunado o no.

 

¿Qué tienen de particular esos personajes de Chéjov?

-Estoy convencido de que esos personajes han sido pacientes suyos, recreados por su imaginación. He creído siempre que un observador de la condición humana, como es Chéjov, siendo un médico por cuya consulta pasaría tal cantidad de pacientes que él se convertiría en cómplice y confesor, y de ahí salieron estos seres anónimos, todos son personajes reconocibles, pequeños grandes personajes que podrían ser secundarios en otras obras y que de pronto aquí son protagonistas, muy a su pesar.

¿Fue Fernando Tejero el ‘culpable’ de todo esto?

-Sí, Fernando ha sido el artífice de esta unión y este encuentro. Surge porque Tejero tenía un proyecto, que luego cambió, y se dirigió a mí porque quería trabajar conmigo. A partir de ahí empecé a sentir una cosa maravillosa porque empezaron a surgir actores que se enteraron y me llamaron porque querían estar. Es un reparto de enorme admiración y respeto muto, hemos hecho algo muy compartido y de enorme complicidad, hasta el punto de que la mayoría de los actores son incluso coproductores.

 

¿Y cómo se trabaja con ese equipo de actores?

-El resultado es el esperado, cuando te encuentras este repóquer, lo que tienes que hacer es favorecer el trabajo, favorecer el estímulo a la hora de trabajar, tienen unas capacidades más que contrastadas y están extraordinarios, estupendos. Los hermanos Alterio no habían trabajado nunca juntos en el escenario, los que sí habían trabajado varias veces juntos pero nunca en teatro son Malena Alterio y Fernando Tejero, y los demás no habían trabajado antes juntos. Ha sido un encuentro maravilloso, hay talento y capacidad, además de complicidades, y eso se nota en el espectáculo.