El Blog del López de Ayala

Nach: “Reparto collejas, pero también esperanza”

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Potente, crudo, reflexivo y sensible. Así podría definirse a Nach (Ignacio Fornés), el autor más célebre de la cultura hip-hop de España, que estará en el teatro López de Ayala el próximo 21 de noviembre a las 21.00 horas para interpretar temas de toda su discografía y también de su nuevo disco, ‘A través de mí’, un viaje emocional a través de sus órganos en el que no falta la denuncia social y política. Después de tres años desde que saliera su anterior trabajo y de superar una serie de vivencias personales, el MC alicantino retorna más maduro y con un mensaje duro pero positivo, a pesar de que asegura que no cree en la felicidad.

¿Qué va a encontrar el público en su nuevo trabajo?

‘A través de mí’ es un viaje emocional a través de mis órganos, porque hay temas muy viscerales que salen de la energía y la rabia, otros que salen más del corazón y también temas más cerebrales que están mucho más pensados y reflexionados. Es un viaje después de tres años intensos y de cambios personales, años en los que he estado también buscando mi sitio. Por eso el público encontrará temas más sociales y de crítica política, junto a otros más sensibles y también enérgicos.

¿Sigue en su línea de denuncia social?

Denuncio las desigualdades y las injusticias sociales. En el tema ‘Adiós España’ hablo de la gente que se ha visto obligada a marcharse de España para buscarse un futuro fuera y en ‘Poesía de guerra’ hago referencia a los políticos.

¿Con qué palabra o palabras definiría a España en estos momentos?

Desestructurada. Hemos creado una estructura que no funciona, una estructura social muy compleja y es muy difícil deshacer cosas para poder volver al equilibrio social. El juego político está dominado por las grandes empresas y a partir de ahí tenemos un problema básico y ese problema es muy difícil de solucionar, no sólo en nuestro país.

O sea, que reparte collejas. ¿Pero es un disco positivo?

Sí, es un disco positivo, hay collejas pero también hay esperanza, pero la esperanza va dirigida a que cada uno en su entorno intente vivir más, y a partir de ahí puedan cambiar cosas en su propia vida personal, intentar crecer y ser feliz, ser feliz entre comillas porque yo no creo en la felicidad. Pero hay lugar para la esperanza, el entretenimiento y para abrazos, no sólo collejas.

 

Desde que empezó hasta ahora ha avanzado en una carrera de éxitos en la que ha conseguido un disco de oro y una nominación al Goya… ¿Cómo ha sido esa evolución?

He evolucionado mucho a nivel personal, cuando empecé tenía 17 años y ahora tengo 40, he vivido un cambio personal radical, antes me engañaban mucho, no sabía de quien rodearme, y hoy en día sé rodearme de gente y he aprendido a atarlo todo mucho mejor para que la calidad sea la mayor posible. He aprendido a mirar dentro y plasmar en el papel lo que tengo en la cabeza. El dibujo de mi persona, mi retrato, está cada vez más pulido, aunque siempre queda algo por pulir. Ahora no soy tan eufórico ni enérgico como cuando tenía 20 años, algo normal, pero lo más inteligente que he hecho en mi carrera ha sido rodearme de gente muy válida para poder funcionar como equipo, porque yo solo no podría haber crecido como he crecido. Esa evolución personal, el trabajo y el sacrificio hacen que haga mejor mi trabajo y sea cada vez mejor persona, que en definitiva es lo que cuenta.

En su vida, el baloncesto ha sido muy importante ¿Sigue jugando?

Sí, hasta que el otro día que me fastidié la rodilla (risas). Lo intento, pero no tengo 20 años ya y juego con gente mucho más joven que son unas bestias y a veces intento llegar a donde no puedo y pasa lo que pasa.

 

Siempre se ha identificado con cantautores como Milanés o Serrat ¿Qué tienen en común?

Mucho, tenemos mucho en común. Hay una visión y una sensibilidad muy parecida, hay una parte de protesta y denuncia muy importante, una veracidad, una autenticidad y un sacar de dentro sin pensar en comerciar con la música, sino en plasmar sentimientos.

¿Llegará el rap a la historia oficial de la Literatura?

No lo sé. Tampoco es algo que me plantee ni que piense mucho, pero sí he visto alguna canción mía en libros de Lengua, y me he sorprendido (risas). Intento disfrutar de este privilegio que es dedicarme a la música y ese tipo de cosas no están en mi cabeza.

¿Sigue siendo el rap una música exclusiva de jóvenes o también tiene un público mayor?

La música, sobre todo determinado tipo de música, atrae a los jóvenes. Es la juventud la que necesita y por eso son ellos los que más consumen música, son los que también compran las entradas, los mayores se lo piensan más, tienen más responsabilidades familiares y más gastos. A mis conciertos sólo puede venir gente mayor de 18, los menores no pueden venir y eso es algo que también queremos cambiar. Pero hay gente de todas las edades, desde 18 a algo más de 40. Hay cantera, se va sumando nueva gente y eso es lo mejor de todo esto.

 

¿Trabaja en algún nuevo proyecto?

Sí, tengo varias cosas avanzadas. En un par de meses sacaré una recopilación de temas nuevos y colaboraciones que se quedaron perdidos y no salieron. También estoy escribiendo un libro de poesía que verá la luz próximamente. Estoy haciendo un nuevo disco y estoy trabajando en vídeos y cosas que quiero ir actualizando en internet porque más allá de todos estos proyectos es interesante hoy en día ir dando cosas a la gente en internet para que vayan viendo qué estás haciendo, donde estás o qué estás creando.