El Blog del López de Ayala

‘No daré hijos, daré versos’, una invitación poética a sentir y pensar a través de Delmira Agustini

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Una experiencia sensible que te modifica”. Así define la dramaturga y directora Marianella Morena ‘No daré hijos, daré versos’, el texto que escribió por el centenario de la muerte de la poeta uruguaya modernista del 900 Delmira Agustini (1886-1914), una de las grandes figuras de las letras uruguayas que murió asesinada por su exmarido a los 27 años. La obra será representada el 27 de octubre en el Teatro López de Ayala por el Colectivo Teatro La Morena (Uruguay), dentro de la programación del 39 Festival de Teatro de Badajoz.

Delmira Agustini empieza a escribir a los 14 años y desarrolla una voz y una línea muy personal, “es la primera mujer hispanoamericana que escribe poesía erótica siendo soltera y virgen”, según Marianella Morena, una autora que ha trabajado sobre otras biografías de mujeres, como Trinidad Guevara o Elena Quinteros (maestra desaparecida en la dictadura uruguaya). De Delmira Agustini le atrajo su voz personal y propia, de vanguardia, en un momento en el que ser mujer y escribir poesía erótica no entraba dentro del diálogo histórico. A esto se sumaba su interés por la experiencia de escribir sobre una mujer que escribe.

A partir de su obra, de su personalidad tan destacada y revolucionaria en las letras decide escribir ‘No daré hijos, daré versos’, sin embargo no es ésta una obra aferrada a una biografía. “No tengo una ruta biográfica ni una fidelidad o dependencia sobre eso, sino que trato de establecer mi mirada como mujer de hoy sobre una mujer de otro tiempo”, explica Morena. “Este espectáculo es una invitación a sentir y pensar”.

Tampoco se puede calificar como una obra sobre violencia de género, aunque este tema está presente. “Definirla como una obra de violencia de género sería como acotar o empobrecer la multiplicación de los sentidos que tiene el trabajo, pero evidentemente la violencia está presente”.

“Un hombre que es abandonado por su mujer a los 45 días de estar casado es un hombre con una guerra encima, una mujer que quiere acostarse con su novio y él la rechaza en pos del respeto, es una mujer con una guerra encima. La violencia es el resultado del dolor no resuelto”. Este es el caso de Delmira Agustini y su marido Enrique Job Reyes, del que se separó a los 45 días de casarse. Al mes de divorciarse él la mata y se suicida.

‘No daré hijos, daré versos’ no está armada desde una construcción psicológica de buenos o malos, explica la autora, “sino como el hombre tomado por una guerra y su incapacidad de comprender a una mujer que estaba mucho más adelantada que él, con una sensibilidad y un pensamiento adelantados…”. En la obra aparece también planteada la poesía como un espacio o un germen revolucionario, “aunque sea en el contexto de absoluta intimidad”. La obra obtuvo el Premio al Mejor Texto de Autor Nacional.

Una obra en tres actos y con música

‘No daré hijos, daré versos’ está dividida en tres actos, tres puntos de vista y tres lenguajes diferentes, con diferentes estilos y géneros, “un acontecimiento artístico más que un espacio para una biografía”, señala Marianella Morena, quien afirma que la obra está concebida como “una invitación también al propio espectador para que pueda desarrollar y activar su propia mirada”.

Los tres actos discurren en diferentes tiempos, pero el hilo conductor es Delmira Agustini. El primero muestra una situación más intimista en la que se multiplican Dalmira y Reyes, su marido y asesino; el segundo acto es un juego dentro de otro juego, la idea de representar la época histórica y a la familia Agustini, en la que hay muchos guiños actorales y mucho humor; el tercer acto es contemporáneo y presenta una subasta que se realiza en Montevideo de objetos que pertenecieron a la poeta y a la familia, en la que seis personajes se quedan con algunos objetos de la subasta.

El espectáculo tiene varios atractivos, el musical es uno de ellos. Los seis actores (tres hombres y tres mujeres) cantan, pero la música aparece de una forma muy natural, “no se detiene la escena para cantar, sino a través de la palabra”. Para ello, Morena ha trabajado la traducción de la poesía en el escenario, “trabajé la métrica y el rimo porque eran una obsesión en ella, que también era músico”.

Desde que se estrenó ‘No daré hijos, daré versos’ en el teatro Solís de Montevideo en el 2014 la obra se ha representado en numerosas ocasiones, desde el 2015 está de gira y ésta es la tercera vez que visita España, ya estuvo en EEUU, Brasil, Argentina y Ecuador. Continuará de gira en el 2017.